miércoles, 5 de diciembre de 2007

La oposición a la ofensiva política

Ahora, por primera vez desde 1998, a la oposición le toca jugar a la ofensiva política. Desde entonces hasta la fecha, el oficialismo lo ha hecho al estilo militar. Para Chávez esto siempre ha sido una guerra, y cada elección, cada diatriba política, una batalla.
La oposición tiene la oportunidad de presentar otra visión de la política como el lugar de generación de consensos y de establecimiento de derechos para las minorías.
Al escuchar el discurso que el 3 de Diciembre en la madrugada dio Chávez, queda claro que a pesar del triunfo del NO, aún él no reconoce a la oposición como contraparte política. Queda claro que la sigue viendo como su enemigo a vencer. La derrota electoral lo obliga a replegarse, pero jamás a conceder la razón (a conceder nada) al otro bando.
Un flaco servicio a la nación haría la oposición entrando en el mismo juego. Antes bien, la oposición tiene que reencauzar la política hacia los caminos del entendimiento y el respeto. De entrada, sugiero que la oposición se enfoque en dos puntos: en primer lugar, considero perentorio que se pida la liberación de los presos políticos antes de Navidad. Es, como dicen en la misa, justo y necesario. En segundo lugar, creo que la oposición tiene que ponerle fecha y lugar a una mesa de reencuentro nacional e invitar a Chávez – a él y no a un enviado – a que se siente a buscar los puntos de consenso en el país. Un buen lugar para empezar podría ser el problema de seguridad pública y el del seguro social. La negativa de Chávez a participar en cualquiera de estas iniciativas tan sólo serviría para confirmar la sospecha de todos esos chavistas que se abstuvieron; a saber, que Chávez los quiere, pero lo quiere matar de hambre y de violencia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No creo que haga falta que la oposición llame a Chavez a una mesa de diálogo para demostrar su intolerancia y autocracia. Con el espectáculo de hoy en donde el presidente de "todos los venezolanos" califica a la oposición, al referendum y a la victoria obtenida como una "mierda"... pues creo que él mismo se hundió ante muchos de sus seguidores que habían aplaudido su "gallardía" de la madrugada del lunes. El tipo no entiende de diálogos, ni de tolerancia, y eso es evidente al desconocer el voto popular expresado este domingo y querer insistir en imponer una reforma derrotada en las urnas. Lamentablemente no creo que existan posibilidades de diálogo. La oposición puede seguir con el discurso de la reconciliación, que gana terreno y que le demuestra al pueblo chavista que no somos violentos ni golpistas... Pero seamos honestos: Chavéz no va a modificar su discurso!

Ornamento y Don Nadie dijo...

Jane,
Es muy probable que tengas razon. Con todo, es ese discurso el que le dio el triunfo al no. Entre Chaves y la paz, el chavista decidio quedarse en su casa, no votar, y optar por la paz. La politica se trata de conseguir encuentros. Hay que hacer las cosas bien