A todas luces, al presidente le ocupan más los fines de los procesos vitales que la vida en sí misma. Podríamos decir, en ese sentido, que se trata de una clara tendencia necrofílica. Ciertamente, la idea tiene una profunda raigambre psicoanalítica, que algunos de los autores del pasado siglo que podríamos quizá identificar como pertenecientes a la Escuela de Frankfurt -así sea de refilón- supieron desarrollar. La necrofilia, en este contexto, no se entiende exclusivamente como una parafilia sexual, sino como una orientación más amplia que vincula al individuo con la muerte, en general.
Así, el grito de "Patria, Socialismo o Muerte" se puede entender como un eslabón previo al grito de "mierda" que hemos tenido que escuchar, ya ni siquiera sorprendidos, no sólo los venezolanos sino buena parte del mundo entero. Un presidente ocupado más por los finales de la vida -la muerte, el excremento, la guerra- no puede, de ninguna manera, ocuparse por los procesos que generan vida: una sana economía, justicia social y, desde luego, el ya avergonzante problema de la inseguridad. Si reduzco al ser humano a un amasijo de sangre y mierda, pues que se derrame bien una, bien la otra, es el fin lógico de la vida.
No es de extrañar, así, que en nueve años de gobierno no se haya construido absolutamente nada, a pesar de los silos de dinero que el ingreso petrolero ha aportado de forma creciente y sostenida durante los últimos tiempos. Una gerencia necrofílica mal puede atender los asuntos propios de la vida ciudadana. De hecho, lejos de ocuparse de la vida orgánicamente, la tendencia es la de reducir a la población a una estadística: a Chávez le ocupa más su meta de los 10 millones que los problemas concretos del ciudadano de a pie. Lejos quedó el presidente que recogía papelitos con solicitudes en sus caminatas por la calle.
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2 comentarios:
Sólo resta responder con el mensaje de texto que está circulando por los celulares: "Si fue una victoria de mierda, le ganamos a un mierdero de gente, a una cagada de reforma y a un mojon de presidente."
Lo que es una mierda es que en este país no se pueda tomar leche...eso sí es una mierda. Insisto.
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